Ir al contenido principal

Cumplirá



Cuentan que cuando Guillermo, príncipe de Orange, entregó un documento asegurando a cierto caballero un alto empleo en su reino, con tal que quisiera apoyar su causa política, el hombre rehusó aceptarlo diciendo: Basta  la palabra de su majestad. No quisiera servir a un rey en cuya simple palabra no pudiera confiar.

Esa debería ser justamente nuestra actitud hacia Dios y su Palabra, pero muchas veces queremos pruebas tangibles de que el Señor cumplirá sus promesas.

En Números 23:19 dice: “Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente.  Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?” (NTV)

Si Dios ha prometido algo lo hará, no necesitamos andar cuestionando su voluntad ni tiempo, nosotros debemos confiar en Él, nada más.

En ocasiones, nuestra impaciencia nos lleva a pensar que Dios se ha olvidado de nosotros, que no nos escucha, que no cumple su Palabra; sin embargo, sus tiempos son perfectos y no necesariamente coinciden con nuestros planes. A veces no entendemos cómo Dios obra ni porqué permite las cosas de una manera y no de otra, pero su sabiduría es superior a nosotros y su amor es incalculable, así que, ¿Quiénes somos para cuestionar su Palabra?

Nunca olvides que la palabra de nuestro Rey es suficiente y es digna de toda nuestra confianza, si Él ha prometido algo, lo hará. 





Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana
 CVCLAVOZ.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Caminito de guarenas. Grupo Cañoneros Sabrosos

 

¿De dónde proviene la frase “estar al pie del cañón”?

El idioma castellano tiene una enorme cantidad de modismos y frases alegóricas a través de las cuales podemos expresar, con potencia y claridad, un sentimiento, una emoción o una actitud frente a las cosas que nos ocurren. A ese rubro de expresiones populares pertenece la conocida “Estar al pie del cañón“, que utilizamos comúnmente para decir que nos mantenemos firmes en nuestra posición, que estamos dispuestos a todo por cumplir con nuestras obligaciones, compromisos, que nada ni nadie es capaz de doblegar nuestra convicción cuando se trata de ser responsables y no abandonar un propósito. Estar “al pie del cañón” equivale también a permanecer en nuestro puesto sin importar los peligros, el cansancio o las condiciones adversas que nos propone tal o cual situación. En más de una ocasión debemos haberla pronunciado -o escuchado pronunciar- por ejemplo, poco tiempo después de haber sufrido la pérdida de un ser querido, o de haber perdido el empleo, o atravesado por un tratamiento médico ...

#eldato.¿ Cómo se llevan Chavistas y opositores en la cámara Municipal de Zamora, responde Sherezade Arias de Fuerza Vecinal