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¿TUS PALABRAS BENDICEN?

 


“La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego. La lengua de los sabios destila conocimiento; la boca de los necios escupe necedades.” Proverbios 15-17  (NVI)

Cuando nos dejamos llevar por el enojo o la ira solemos lastimar con nuestras palabras a los seres mas queridos. Este aspecto debe cuidarse en el matrimonio, ya que de no hacerlo, la relación comienza a deteriorarse al punto que por las mismas heridas, el amor comienza a apagarse.

Dios no desea eso por ello nos insta a tener dominio propio: Gálatas 5:22-23 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley”. Pero esto se consigue cuando nos dejamos llevar por el Espíritu de Dios y Él nos nuestra la verdad sobre nuestra manera de comportarnos. El también nos ayuda a cambiar y a reconocer nuestras faltas cuando fuera necesario y tener dominio propio. Su palabra nos recuerda:

“Señor, pon guarda a mi boca; vigila la puerta de mis labios”. Salmos 141:3

Sería bueno preguntarnos ¿Estoy llevando paz con mis palabras a los que me rodean, o ellos prefieren alejarse?





  
Danitza Luna

 CVCLAVOZ

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana
 CVCLAVOZ.

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